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Imán de Daca: al Papa Francisco le entregaremos una fetua contra el extremismo, firmada por 100.000 imanes

29 de noviembre de 2017 (Anna Chiara Filice/Sumon Corraya/Asia News/C. Doody/Religión Digital/Agencias).

Allamma Majharul Islam es el gran custodio de la mezquita Amber Shah Shahi Jami. Un grupo inter-religioso para promover la armonía entre los credos. El dolor por el atentado a las mezquitas en el Sinaí. Para frenar el terrorismo, “apuntar a la educación en la madrasa y controlar los sermones en las mezquitas”.

 

Al Papa Francisco “le entregaremos una carta que contiene una fetua contra el extremismo, firmada por 100.000 imanes”. Es lo que dice a AsiaNews  Allamma Majharul Islam, Grand Khatib (gran custodio) de la mezquita de Amber Shah Shahi Jami, ubicada en la zona de  Kawran Bazar, en Dacca. Nos reunimos con él en la mezquita de la cual él es custodio, al atardecer, mientras los estudiantes de su madrasa (escuela coránica) recitan las oraciones islámicas (v. foto). Luego de una taza de té y dulces preparados por la esposa del imán, que lo acompaña, él habla de la armonía inter-religiosa, de cómo construir la paz en Bangladesh, del fundamentalismo islámico. Sobre todo, subraya: “El islam no consiente ninguna forma de terrorismo. Como predicador, a mis estudiantes les enseño que islam quiere decir paz, y a no ofender los sentimientos religiosos de nadie”. A continuación, la entrevista.

 

Grand Khatib, ¿cómo recibirá al Papa y qué querría decirle?

 

Recibimos al Papa Francisco con una inmensa alegría. Él es un líder mundial. Viene a un pequeño país islámico. Su visita nos honra, porque él no sólo es el jefe de los cristianos, sino que es un líder de todos los fieles. Toda religión lleva en sí un mensaje de paz, y el Santo Padre lo promueve de una manera adecuada. Seré uno de los 500 religiosos islámicos que se reunirán con el Papa Francisco [durante el encuentro inter-religioso y ecuménico por la paz del primero de diciembre, en los jardines del arzobispado – ndr]. En esa ocasión, le entregaremos una carta que contiene una fetua contra la militancia islámica, firmada por 100.000 sacerdotes musulmanes.

 

¿Qué espera que diga el Papa Francisco al dirigirse a ustedes, los musulmanes?

 

El Santo Padre dará un mensaje de amor, en particular para los Rohinyas. Y los ayudará a resolver su problema de refugiados. Estoy seguro de que su visita conducirá a una rápida resolución de la crisis [de los refugiados musulmanes que huyeron de Myanmar y están acampados en centros improvisados en la zona de Cox’s Bazar – ndr]. Al mismo tiempo, como líder islámico, yo considero que deben regresar a Myanmar, porque ellos jamás han sido ciudadanos de Bangladesh. Y sobre todo, porque cada cual tiene derecho a vivir en su propio lugar de origen.

 

Según usted, ¿cómo se puede estimular la armonía y la convivencia entre las religiones en Bangladesh? ¿Y entre los fieles musulmanes chiitas, sunitas y sufís?  

 

Hemos creado el World Religious Forum (WRF), que congrega a líderes religiosos musulmanes, cristianos, hindúes y budistas. Yo soy el coordinador del mismo. Con este fórum no queremos solamente construir relaciones de fraternidad entre sunitas y chiitas, sino también entre las demás religiones. Organizamos programas para el diálogo inter-religioso con aquellos que practican la verdadera religión, que es la de la paz. El Card. Patrick D’Rozario [arzobispo de Dacca] también forma parte del grupo, y está involucrado de manera directa en las iniciativas. Por nuestra gran contribución a la construcción de la armonía inter-religiosa, incluso hemos recibido numerosas cartas de parte del Vaticano.

 

¿Podría darnos algún ejemplo concreto de convivencia y respeto entre las religiones?

 

En los últimos años, en Facebook se han publicado algunos comentarios que incitaban a la violencia religiosa en Cox’s Bazar, o contra los cristianos de Rongpur, o que justificaban el homicidio de  Sunil Gomes, un católico que fue degollado en Natore. Nosotros organizamos una marcha de protesta, en la cual participaron 5.000 imanes y fieles. Fue la primera vez que el WRF protestó contra los ataques sectarios en relación a fieles de otras religiones. El programa inter-religioso tuvo repercusión en todos los medios y recibimos muestras de aprecio de muchas partes.

 

Usted habrá escuchado acerca del reciente atentado en el Sinaí, que produjo más de 300 muertos y tenía como blanco una mezquita frecuentada por sufís. ¿Cuáles son sus sentimientos al respecto?

 

Cuando oí la noticia, sentí un dolor profundo en el corazón. Ellos son terroristas. Nosotros estamos en contra de la violencia. Estamos doloridos por todas las atrocidades que ocurren en el mundo, no sólo por las que afectan a los musulmanes, sino también a los cristianos, a los budistas y a los hindúes.

 

¿De qué manera se puede asegurar la paz y la justicia social en su país?

 

Nosotros trabajamos para garantizar la justicia social, y en esto somos apoyados por las políticas del gobierno. Yo sostengo que todos deben gozar de sus derechos, incluso los Rohinyás. También sostenemos el desarrollo de las mujeres y brindamos ayuda a las viudas. Para asegurar la paz, trabajamos junto a otros líderes religiosos, de modo que ellos gocen de la libertad de predicar según los valores de su religión. Y en lo que respecta al terrorismo islámico, no hay ninguna religión que permita el conflicto y los asesinatos.

 

¿Y cómo frenar el terrorismo?

 

Tenemos que volver a empezar, partiendo de la educación. Nosotros enseñamos nuestros valores en las madrasas. A los alumnos les brindamos las verdaderas enseñanzas del islam. Motivamos a los jóvenes, y les decimos que no hay lugar para las armas o para llevar a cabo ataques contra otros fieles. Estoy orgulloso de decir que el 90% de los miembros del WRF [está conformado por] estudiantes coránicos. El fundamentalismo en este país deriva de una educación equivocada. Por lo tanto, debemos estar atentos a los sermones. En Bangladesh, hay cerca de 300.000 mezquitas, de las cuales 10.000 están en Dacca.  En mi mezquita vienen a rezar cerca de 8.000 musulmanes, entre ellos, varios ministros del gobierno. Yo soy asesor del ministro del Interior, y tengo la tarea de controlar las prédicas,  para evitar que los imanes den rienda suelta a los discursos de odio. Si nos damos cuenta de hay quien predica enseñanzas equivocadas o alienta al extremismo, debemos actuar contra ellos.

 

 

Faltan solo los "retoques finales" a la visita del pontífice a Bangladesh

 

De igual forma que el imám Allamma Majharul Islam, todo Bangladesh está listo para recibir mañana al Papa Francisco en la primera visita de un pontífice en más de 20 años al país, adonde llega tras pasar por Birmania (Myanmar) en un viaje marcado por la crisis humanitaria de la comunidad musulmana rohinya.

 

"Por nuestra parte todo está listo, solo quedan los retoques finales", aseguró hoy a Efe el padre Kamal Corraya, portavoz de la Conferencia Episcopal de Bangladesh y sacerdote a cargo de la iglesia del Santo Rosario, que visitará el papa el sábado.

 

Francisco llega a Daca en la segunda visita a Bangladesh de un pontífice desde la independencia del país en 1971, tras la del Papa Juan Pablo II en 1986.

 

El Papa comenzará su actividad mañana con la parada obligada ante el monumento a los mártires de la guerra de la independencia y la visita al museo del Padre de la Nación, Sheikh Mujibur Rahman "Bangabandhu".

 

Además, oficiará una misa multitudinaria en el parque Suhrawardy Udyan, donde asimismo serán ordenados 16 sacerdotes.

 

 

El Papa también tiene previsto reunirse con la primera ministra, Sheikh Hasina, acudir a un asilo para sacerdotes ancianos y encabezar un acto interreligioso y ecuménico por la paz.

 

El sábado, el Papa visitará la Casa Madre Teresa, que ofrece ayuda a discapacitados mentales y físicos y cuenta con cerca de un centenar de camas para los más necesitados.

 

Ese mismo día se reunirá con sacerdotes y religiosos en la iglesia del Santo Rosario y celebrará un encuentro con unos 10.000 jóvenes en la Universidad Notre Dame de Daca, como último acto antes de regresar a Roma.

 

La iglesia del Santo Rosario apuraba hoy los detalles para esos actos.

 

Situada en un pequeño complejo en el sur de la bulliciosa Daca, comparte espacio entre altos muros y fuertes medidas de seguridad con otros de los lugares a los que acudirá el pontífice en su último día en Bangladesh: el cementerio de la parroquia y la Casa Madre Teresa.

 

Mientras algunos operarios se afanaban en pintar las macetas, otros fregaban con insistencia el suelo y los bordillos, al tiempo que un grupo más numeroso instalaba un arco de madera frente a la puerta principal del colorido templo azul y blanco.

 

El único lugar en silencio, hermético, era la Casa Madre Teresa, cerrada a extraños y en la que solo algunos trabajadores atravesaban su portalón anaranjado de manera esporádica.

 

Fuera, junto al portal, se veían dos imágenes gigantes de Francisco y santa Teresa de Calcuta escoltadas por varios policías.

 

"Tenemos un fuerte despliegue de seguridad por la visita del Papa, no tememos ningún tipo de ataque, sea del Estado Islámico o de otro grupo yihadista", explicó a Efe el oficial de Policía Makarias, encargado de la seguridad en la zona y él mismo católico.

 

"Estamos muy orgullosos de que Su Santidad el papa venga a Bangladesh", aseguró exultante.

 

 

La minoría católica, formada por unos 450.000 miembros en un país de 160 millones de habitantes en el que el 88 % de ellos son musulmanes, no suele tener oportunidades como esta para exteriorizar su religión.

 

"Este es un país musulmán en el que todos vivimos juntos en armonía, por lo que no queremos causar ningún tipo de problema", explicó a Efe el padre Corraya sobre la discreción obligada de los católicos en Bangladesh, relegados al ámbito privado para evangelizar.

 

En las ajetreadas calles de Dacca, donde dominan los carteles de la omnipresente primera ministra Hasina y de su padre, "Bangabandhu", el Papa no está presente.

 

Mohamed Nur Islam, que empuja un taxi de tres ruedas auto-rickshaw, responde con un "no" tras otro a las preguntas de si sabe quién es el Papa o el motivo del revuelo a la puerta del parque Suhrawardy Udyan.

 

Un vendedor de comida, Akkas Miah, de característica larga barba mahometana, contesta que se acaba de enterar de la visita.

 

"Lo escuché esta mañana, es bueno si puede ayudar a resolver el problema en la frontera con Myanmar", sentencia.

 

"Si dice algo sobre el tema rohinyá, será de mucha ayuda para nosotros", concluye el abogado Arifur Rahman.